Kambalache 2015

 

La corrala Kambalache es un espacio situado en la plaza del Campillo del Mundo Nuevo que está en peligro de ser desalojado. El edificio y la forma de vida comunitaria que propicia desde hace más de 120 años de historia, están en peligro. Desde la asamblea de apoyo a Kambalache se lanza una campaña de defensa del lugar, en contra de la especulación urbanística y  de la destrucción de los pocos espacios comunes que aún quedan. En el año 2011 las habitantes de la corrala acordaron una cesión de uso con el propietario en aquél entonces. En el 2012 el edificio pasa a ser propiedad de La Caixa, que no respeta el acuerdo al que Kambalache llegó con el anterior propietario. Inicia en otoño de 2013 un proceso legal que pretendía vaciar el edificio, dejando en la calle a sus habitantes. Ése caso fue archivado en verano del 2015.

En diciembre 2014 la corrala pasa a ser propiedad de CORNETALA SERVICIOS Y GESTIONES S.L., que a su vez, pertenece a IC NON RESIDENTS S.L. Esta empresa también es dueña del grupo inversor CERBERUS, y del Haya Real Estate, ambas vinculadas al cobro de 39 millones de comisión de Bankia a través de fondos buitres, caso relacionado con José María Aznar, Miguel Blesa, y Juan de Hoyos, los tres compañeros de colegio. La empresa Promontoria Plataforma (perteneciente a CERBERUS) es responsable de comprar activos tóxicos y desahuciar a cientos de personas que no tenían dinero para pagar su hipoteca.

La empresa CERBERUS también ha sido acusada de lavados de dinero en Irlanda donde a pesar de haber comprado propiedad en nombre de hasta 11 empresas diferentes (a cargo de ningún trabajador registrado), no han pagado apenas impuestos. La empresa se ha hecho con un alto beneficio a base de comprar préstamos de la Agencia Nacional de Gestión de Recursos (NAMA por sus siglas en inglés) que fue creada como respuesta de la denominada crisis económica y de la cual CERBERUS ha conseguido un beneficio privado a base de fondos públicos, tal y como logró con Bankia.

Inspección del edificio el 12 de octubre del 2015. La Junta de urbanismo del ayuntamiento declara que la corrala está en ruinas y que por nuestra seguridad no debemos permanecer en el edificio. Tras transcurrir unos días y observar que no se había tomado acción alguna frente a la declaración de que la corrala esté en ruinas (el edificio no ha sido clausurado ni se han comenzado obras dentro de él, ni se ha tramitado ninguna orden de desalojo), hemos pedido un segundo informe de tres arquitectas que han llevado a cabo una investigación independiente del edificio. Tras su investigación nos afirman que mientras que sí es cierto que hacen falta obras el peligro no es inminente y la corrala no está en ruinas. El resultado de este segundo informe, sumado al historial de la propiedad y sus vínculos con cargos públicos nos hacen sospechar profundamente de la veracidad de ése primer informe, en el cual se afirma además que es necesario que dejemos de habitar la vivienda inmediatamente. Por todo esto, hemos decidido convocar una jornada de trabajo para demostrar que si hay voluntad de conservación la corrala sigue en pie. En base a todo esto, queremos dejar claro que:

1) Somos legítimas habitantes de esta corrala y aquí nos quedaremos.

2) De ningún modo vamos a permitir la demolición del edificio tal y como pretende la presente propiedad.Tenemos dos meses para parar el proceso, y lo vamos a parar.

3) No vamos a permitir que la corrala sea utilizada con fines de especulación urbanística, ni para viviendas de lujo, ni bares hipsters, ni un solar, ni un hotel, ni un centro comercial. !No a la gentrificación en Lavapiés!

4) Defendemos Kambalache como corrala por la vida en comunidad que fomenta, al igual que todas las demás corralas en Lavapiés reivindicadas desde Corralas Despiertas. Rechazamos el urbanismo alienante que está a la orden del día y defendemos aquellos espacios que fomentan la vida en común, el tejido social, y el apoyo mutuo.